El centro de Barcelona, Dexeus Mujer, ha llevado a término un embarazo a partir de un óvulo que se vitrifico de forma automatizada para optimizar este delicado proceso, y el cual, hasta ahora solo era posible de forma manual.

El equipo y tecnología empleada conforman el sistema GAVI. Este sistema, primero y único con estas características se dio a conocer en 2014, con un estudio australiano que mostraba en blastocistos resultados comparables con la metodología manual y empezó a comercializarse dos años después.

La primera vez que se llevó a cabo con éxito una criopreservación de embriones, mediante una vitrificación ultra-rápida que evita la formación de cristales de hielo en el interior de las células, fue en 1983, sin embargo, la vitrificación de ovocitos no se materializó en clínica hasta 2005, de la mano del protocolo del japonés Masashige Kuwayama.

Mientras que en embriones hay tasas del 95% de supervivencia, en ovocitos, resulta más complejo, por ser una sola célula más sensible.

El nacimiento de este bebé se enmarca dentro de un estudio, cuyos resultados preliminares fueron presentados en el último congreso de la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva y más recientemente en el congreso de la Asociación para el Estudio de la biología Reproductiva (ASEBIR) en Madrid.

El responsable del laboratorio, Miguel Solé comentó que “ con la automatización, los resultados son más consistentes y además reduce mucho la curva de aprendizaje con respecto a la técnica manual” recalca además el resultado del proceso manual puede estar condicionado por variables inter y extra operadores como la experiencia del embriólogo y elementos ambientales.

Una ventaja de esta innovadora técnica es la mínima exposición a los crioprotectores usados en el proceso ya que se lleva a cabo de manera hermética.

El nacimiento de este bebe a partir de un ovocito vitrificado con este sistema valida el método.